
ESPECIES DE HAMSTERS :
El hámster dorado o sirio puede medir cerca de 15 cm, es originario de Siria. Su pelaje más habitual es de un tono marrón claro, aunque a veces son de pelaje amarillo claro, pero en las tiendas de animales puede recibir nombres muy diversos según su coloración. Existen algunas variedades de la especie con distintos rasgos, como un pelo más largo, que puede llegar a varios cm y suele requerir cuidados especiales. Los hámsteres dorados son muy territoriales, y suelen pelearse hasta la muerte si se mantienen en una misma jaula con otros miembros de su especie. Una vez llegados a la edad adulta les gusta jugar con la rueda.
Otros hámsteres muy empleados como mascotas son las cuatro especies de hámster enano. El más común de los cuatro es el hámster ruso enano. Se suele confundir con el hámster enano de Campbell, de aspecto similar aunque ligeramente más pequeño; ambos tienen la mitad del tamaño del hámster dorado. El hámster invernal recibe su nombre a causa de los cambios de color de su pelaje: normalmente de un tono grisáceo durante el invierno, cuando la luz solar se reduce a ocho horas diarias o menos, el hámster invernal cambia el color de su pelaje a un tono blanco casi uniforme.
El tercer hámster enano es el hámster Roborovski, de tan sólo 4 o 5 cm y extremadamente hiperactivo. Su pelaje es de color café. El cuarto es el llamado hámster chino, el único hámster con una cola prensil, que suele medir unos 4 cm (la mayoría de los hámsteres tienen colas muy cortas y no prensiles). El tamaño y su aspecto general más similar al de un ratón hacen que su pertenencia real o no al género Phodopus esté sujeta a debate.
El hámster de campo europeo es el de mayor tamaño de todos, mide entre 20 y 35 centímetros de largo, con una cola que oscila entre 2 y 5 centímetros de longitud, siendo ocasionalmente una plaga en los valles europeos en la antigüedad, en los que aún se halla en estado salvaje .

HAMSTER COMO MASCOTA :
El cuidado de todos los hámsteres como mascotas es fundamentalmente similar, pero hay diferencias en la alimentación y las necesidades de alojamiento. Los hámsteres enanos son muy territoriales y sociables, no es preferible tenerlos en jaulas junto con otros hámsteres. Sean del mismo género o no. Los hámsteres dorados, sin embargo, son extremadamente territoriales y pelearán con cualquier otro hámster que viva en la misma jaula, llegando incluso a matarse entre ellos. Los hámsteres chinos pueden alojarse en parejas o grupos, pero requieren una jaula relativamente espaciosa para poder vivir pacíficamente. Aunque son de naturaleza muy plácida, las hembras de hámster chino tienden a volverse agresivas con cualquier macho que comparta la misma jaula cuando están preñadas.
Los hámsteres son animales nocturnos por naturaleza, lo que los convierte en malas mascotas para niños pequeños, en el sentido de que los períodos de actividad de unos y otros no coinciden. Mucha gente los prefiere a las ratas como animal doméstico, principalmente por la mala imagen y reputación de estas últimas. Al contrario que las ratas, los hámsteres no son especialmente buenos aprendiendo trucos, pero puede ser entretenido jugar con ellos y observarles. También son mucho más pequeños que los Conejillos de indias, aunque igual de sociables, y por tanto son una buena solución para hogares con limitaciones de espacio.
El hámster dorado es con diferencia el más popular como mascota. En algunos países el hámster de Campbell es más popular que el blanco invernal, mientras que en otros, sobre todo europeos, es al contrario. Las especies china y de Roborovski son más difíciles de criar en cautividad, por lo que suelen estar disponibles únicamente en criadores especializados y grandes cadenas de tiendas de animales; son los tipos de hámster menos comunes como mascotas.
Los hámsteres son mascotas muy populares en la mayoría de países del mundo, con la excepción de Australia y Nueva Zelanda, donde su importación está prohibida. Ambos países tienen reglas muy estrictas sobre la importación de especies, y suelen prohibir la entrada de cualquiera con una tasa de reproducción demasiado alta, ya que en caso de escaparse ejemplares, la falta de depredadores naturales podría hacer que formasen enormes comunidades en libertad, interfiriendo con la ecología local y convirtiéndose en plagas para la agricultura y la fauna local, como ya ocurrió con los conejos.
Los hámsteres pueden tenerse en casa alojados en jaulas y terrarios, ambos adquiribles en tiendas de animales. Las jaulas son más fáciles de trasladar, el animal puede usar sus barrotes para escalar y ejercitarse, y suelen tener una puerta frontal muy útil para las tareas de limpieza y mantenimiento. Por otra parte, los terrarios evitan que puedan caer heces y desechos fuera, permiten una mejor visión del hámster en su ambiente, y forman un conjunto interior más tranquilo y protegido para el animal. En general, los terrarios son más adecuados para los hámsteres enanos, que son más sensibles a los entornos intranquilos, y que de otra forma necesitarían jaulas con un espacio muy estrecho entre los barrotes para evitar que escapasen entre los mismos. Los hámsteres de tamaño medio, como el dorado, disfrutan mucho trepando por los barrotes. Desgraciadamente, también les encanta mordisquearlos, lo cual, combinado con sus hábitos nocturnos, puede ser muy molesto para sus dueños. La escalada además supone un riesgo para el hámster, que puede pillarse una pata en los barrotes y rompérsela. Por otro lado, una jaula (que siempre debe tener tanto barrotes verticales como horizontales) está más abierta al ambiente exterior, lo cual puede ser preferible para estos animales y su naturaleza curiosa.

REPRODUCCION :
El hámster dorado o sirio es solitario por naturaleza, aceptando a otro ejemplar de su misma especie sólo para el apareamiento. El celo de la hembra es cada cuatro o seis días durante una noche. Si quiere reproducir a su hámster, debe pensarlo bien, ya que son animales que crían mucho y muy rápido, pueden tener hasta quince crías o más. La hembra debe tener por lo menos diez semanas para su primer grupo de hijos de hámsteres.
- Apareamiento
Para que puedan copular se debe introducir a la pareja en un territorio neutral, siendo recomendable que esto sea al atardecer o noche. Si la hembra está receptiva, se pondrá tiesa con la parte anterior de su cuerpo levantada. Entonces el macho se montará encima de la hembra durante unos segundos y se lavará, luego volverá a repetir este proceso varias veces. Cuando vea que uno de los dos ya no muestra interés en continuar, debe devolver a cada uno a su sitio correspondiente. Este proceso suele durar entre 20 y 45 minutos.
- Gestación
La gestación es de tan sólo dieciséis días, durante este periodo la hembra está especialmente sensible y no debe ser molestada. A los doce días se debe hacer una limpieza general de la jaula, desechando toda la comida vieja y cambiando el lecho por uno nuevo. Se le debe dar a la hembra gran cantidad de materiales para construir el nido, por ejemplo se le puede dar palitos de madera, papel higiénico picado, alfalfa, etc., si no se le da nada de material no pasa nada, pero es recomendable darle, porque así las crías estarán más cómodas, calientes y no tendrán problemas. No se debe coger ni molestar a la hembra durante los últimos días de gestación, debe estar muy tranquila. Se debe dar una alimentación variada y bastante cantidad de vegetales y frutas, puede proporcionarle también un poco de comida para perro (pero no demasiada) o clara de huevo cocido.
- Nacimiento
La hembra generalmente pare en la tarde del decimosexto día. Hay que separar al padre porque si no se come a las crías. El parto dura menos de una hora y la madre se dedica especialmente a limpiar y lamer a sus crías, ya que esto estimula su metabolismo, que no es autónomo. Las crías nacen sin pelo y miden unos tres centímetros. Después de un parto normal queda todo limpio y seco.
- Crianza
Las crías crecen rápidamente y comienzan a comer alimentos sólidos desde la primera semana de edad, sin embargo, la leche materna es indispensable durante las tres primeras semanas. Y sobre todo, nunca se deben tocar las crías o entrometerse con ellas, por lo menos durante las primeras dos semanas. Si se tocasen, entonces la madre las rechazaría y las mataría. A los doce días abren los ojos y comienzan a salir con mayor frecuencia del nido. A las tres semanas son independientes y pueden ser separadas de la madre. A los veintiocho días deben estar separadas por sexo, porque a esta edad comienza su madurez sexual
